ADICAE Murcia celebró el lunes, 5 de octubre, Día de la Educación Financiera, una jornada en la Universidad de Murcia centrada en la protección del ahorro, la inversión, el crédito responsable y la prevención de los fraudes financieros. La asociación defendió que formar al consumidor es imprescindible, pero no puede servir para trasladarle toda la responsabilidad frente a un mercado financiero cada vez más complejo y digitalizado.
La Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia acogió el pasado 5 de octubre la Jornada de Educación Financiera para Consumidores, “Protege tus ahorros y defiende tus derechos”, organizada por ADICAE Murcia para ofrecer herramientas prácticas que permitan tomar decisiones financieras con mayor conocimiento, prevenir el sobreendeudamiento y saber cómo actuar ante posibles abusos o fraudes.
La actividad, desarrollada entre las 17:00 y las 19:00 horas, contó con la colaboración de la Dirección General de Consumo y Artesanía de la Región de Murcia y del grupo de transferencia del conocimiento en Comunicación y Consumo de la Universidad de Murcia. La presentación del acto contó con la participación de D. Alberto Sánchez Campillo, Director General de Consumo y Artesanía de la Región de Murcia.
Ahorrar e invertir exige comprender riesgos, costes y derechos
Uno de los principales bloques de la jornada abordó cómo proteger los ahorros y tomar decisiones de inversión con mayor seguridad, analizando aspectos como la rentabilidad, el riesgo, los costes, la liquidez y las obligaciones de información de las entidades financieras. También se abordaron los derechos del consumidor ante una comercialización inadecuada y los problemas relacionados con créditos rápidos, tarjetas revolving y nuevas fórmulas de pago aplazado.
Una idea recorrió buena parte de la intervención: estar formado financieramente no significa que el consumidor deba asumir por sí solo las consecuencias de una mala comercialización. Conocer un producto, comparar alternativas y comprender sus riesgos es fundamental, pero ello no sustituye la obligación de las entidades de ofrecer información clara, comprensible y adecuada. La firma de numerosos documentos tampoco demuestra, por sí sola, que el consumidor haya comprendido realmente las consecuencias económicas del contrato.
La jornada incidió asimismo en la prevención del sobreendeudamiento. Antes de financiar una compra o solicitar un crédito no basta con preguntarse si podemos afrontar la próxima cuota: resulta necesario conocer cuánto recibimos, cuánto acabaremos pagando, durante cuánto tiempo y qué consecuencias puede tener un impago. Especial atención merecen las pequeñas cuotas o pagos aplazados que, acumulados, pueden terminar comprometiendo una parte importante del presupuesto familiar.
El fraude financiero también se transforma
La segunda parte de la jornada estuvo dedicada a los fraudes financieros en la era digital. Durante esta sesión se analizaron nuevas modalidades de fraude bancario, desde la suplantación de identidad y el phishing hasta las estafas apoyadas en inteligencia artificial, junto con recomendaciones para proteger las operaciones bancarias digitales y pautas sobre cómo actuar y ejercer los derechos del consumidor cuando se produce un fraude.
El encuentro concluyó con un coloquio abierto en el que los asistentes pudieron plantear dudas sobre los principales problemas financieros, la prevención de riesgos y las vías existentes para reclamar y defender sus derechos.
ADICAE Murcia reclama una educación financiera crítica y con derechos efectivos
Para ADICAE Murcia, una verdadera educación financiera debe ser independiente, crítica y orientada a la defensa de derechos. No puede reducirse a enseñar al consumidor a administrar mejor su dinero mientras se dejan en segundo plano las prácticas comerciales, la complejidad de determinados productos o los desequilibrios existentes entre entidades y usuarios.
Por ello, junto a consumidores mejor informados, ADICAE reclama transparencia efectiva, productos comprensibles, publicidad y comercialización responsables, evaluaciones rigurosas antes de conceder crédito, supervisión eficaz y mecanismos rápidos de reclamación frente a prácticas abusivas. Las entidades son profesionales del mercado y disponen de una capacidad técnica y de información muy superior a la del consumidor, por lo que también deben asumir plenamente sus responsabilidades.
La educación financiera debe servir para que los consumidores puedan comprender, comparar, decidir y reclamar; no para convertirlos en los únicos responsables de los riesgos y abusos del mercado financiero. Ese es el reto que ADICAE Murcia vuelve a situar en el centro del debate tras esta jornada: avanzar hacia consumidores más críticos y autónomos, pero también hacia un sistema financiero más transparente, responsable y respetuoso con sus derechos.






