Con la llegada de las altas temperaturas, el aire acondicionado se convierte en una necesidad para muchos hogares. Sin embargo, el verano también puede traer consigo un aumento importante de la factura eléctrica, especialmente entre las familias que ya tienen dificultades para afrontar el coste de los suministros básicos.
El uso intensivo de la climatización incrementa el consumo, pero no es el único motivo por el que sube el recibo. Las condiciones de la tarifa, la potencia contratada, los servicios adicionales y la falta de claridad de algunas ofertas también pueden hacer que el consumidor pague más de lo necesario.
Desde ADICAE Murcia recordamos que ahorrar energía no puede significar pasar calor ni poner en riesgo la salud. La electricidad es un servicio esencial y las compañías deben ofrecer información clara sobre los precios, las condiciones del contrato y cualquier cambio que pueda afectar a la factura.
El problema no está solamente en cuánto consumimos
Con frecuencia, las recomendaciones de ahorro se centran exclusivamente en los hábitos del consumidor. Apagar aparatos, utilizar mejor el aire acondicionado o aprovechar la luz natural ayuda, pero una parte relevante del coste depende del contrato eléctrico.
Muchos hogares desconocen si se encuentran en el mercado libre o regulado, cuánto pagan por la energía, qué potencia tienen contratada, si su tarifa cambia según el horario o si están abonando servicios adicionales.
Por ello, ADICAE Murcia recomienda revisar en la factura:
- el precio de la energía consumida;
- el coste de la potencia contratada;
- la duración de los descuentos;
- la existencia de permanencias o penalizaciones;
- y los seguros, mantenimientos u otros servicios añadidos.
Algunos consumidores mantienen contratos que no han revisado durante años o pagan servicios que no utilizan. Comprobar periódicamente estas condiciones puede evitar sobrecostes sin necesidad de reducir el bienestar del hogar.
Cuidado con las llamadas comerciales sobre la luz
Las comercializadoras eléctricas no pueden realizar llamadas comerciales no solicitadas ni ofrecer contratos por teléfono, salvo que exista una solicitud previa, expresa, inequívoca e informada del usuario o que sea el propio consumidor quien haya iniciado el contacto.
Si se recibe una llamada inesperada ofreciendo descuentos o un cambio de tarifa:
No facilites datos personales, bancarios, códigos de verificación ni información de la factura. Tampoco debe aceptarse una oferta sin conocer previamente todas sus condiciones.
Conviene finalizar la llamada y contactar directamente con la comercializadora mediante sus canales oficiales. Si el consumidor ha solicitado expresamente recibir una oferta, debe pedirla por escrito y comprobar el precio, la duración, las posibles revisiones, la permanencia y los servicios adicionales antes de contratar.
Una rebaja temporal puede esconder posteriormente un precio más elevado. Por eso, no debe decidirse solamente por el descuento anunciado, sino por el coste total y las condiciones que se aplicarán durante toda la duración del contrato.
Cómo utilizar el aire acondicionado sin disparar el consumo
Un uso eficiente permite reducir el gasto sin renunciar al confort.
Mantén una temperatura razonable. Como orientación general, situar el aparato aproximadamente entre 24 y 26 grados puede ofrecer un equilibrio entre bienestar y consumo. No obstante, debe adaptarse a la edad, el estado de salud y las necesidades de quienes viven en la vivienda. Programarlo a una temperatura muy baja no hará que la habitación se enfríe más rápido y puede aumentar el gasto.
Protege la vivienda del sol. Cierra persianas, cortinas y toldos durante las horas de mayor exposición. Cuando la temperatura exterior descienda, ventila la casa para renovar el aire y refrescar las habitaciones.
Climatiza solamente los espacios utilizados. Mantén cerradas las puertas y ventanas de la estancia que quieras enfriar y evita dejar el aparato funcionando en habitaciones vacías.
Utiliza ventiladores cuando sean suficientes. Consumen menos electricidad y pueden ayudar a mover el aire y mejorar la sensación térmica. También pueden complementar el aire acondicionado sin necesidad de bajar excesivamente la temperatura.
Limpia los filtros y revisa el equipo. La acumulación de suciedad dificulta su funcionamiento y puede aumentar el consumo. Las salidas de aire tampoco deben estar obstruidas.
Aprovecha la programación. El temporizador, el modo nocturno y las funciones de ahorro evitan que el aparato permanezca encendido más tiempo del necesario.
Reduce otras fuentes de calor. El horno, la secadora, ciertas luces y algunos electrodomésticos elevan la temperatura de la vivienda. Siempre que sea posible, conviene utilizarlos en las horas menos calurosas.
Estas medidas funcionan mejor cuando se combinan y se mantiene una temperatura estable, evitando encender y apagar continuamente el equipo.
Las horas más baratas no son iguales para todos
No debe darse por supuesto que utilizar los electrodomésticos por la noche siempre será más económico. El precio depende de la tarifa contratada y de si existen o no diferentes periodos horarios.
Antes de modificar los hábitos del hogar, conviene comprobar en la factura cómo se calcula el precio de la electricidad. También puede revisarse la potencia contratada, pero reducirla sin analizar previamente las necesidades de la vivienda puede provocar cortes cuando funcionan varios aparatos simultáneamente.
El consumidor debe comparar ofertas atendiendo a su consumo real y desconfiar de los mensajes que prometen un ahorro garantizado sin estudiar previamente su factura.
Qué hacer ante un cobro incorrecto
Cuando aparezcan servicios no solicitados, conceptos desconocidos, cambios de tarifa o importes que no se entiendan, debe presentarse una reclamación por escrito ante la comercializadora.
Es importante conservar las facturas y el contrato; las ofertas y la publicidad; los correos electrónicos y mensajes; los números de incidencia y cualquier comunicación relacionada con la contratación.
Si la empresa no responde adecuadamente, el consumidor puede acudir a ADICAE Murcia para recibir orientación y defender sus derechos.
Ahorrar no puede significar pasar calor
La eficiencia energética es importante, pero no se puede trasladar toda la responsabilidad a los hogares. Ninguna persona debería verse obligada a soportar temperaturas perjudiciales por miedo a no poder pagar la electricidad.
La lucha contra la pobreza energética, la protección de los consumidores vulnerables y la mejora de la eficiencia de las viviendas deben ser prioridades. También se necesitan tarifas comprensibles, ofertas comparables y una vigilancia efectiva frente a las prácticas comerciales agresivas.
Desde ADICAE Murcia reclamamos un mercado eléctrico más transparente, accesible y justo. Los pequeños hábitos ayudan a reducir el consumo, pero el verdadero ahorro exige también contratos claros, precios razonables y consumidores informados y organizados para defender sus derechos.


